lunes, 26 de noviembre de 2012

¿Qué paso en la cuestión social?



La gente del campo es atraída a las ciudades por la comodidad que les brinda, y así es formado el urbanismo; sistema que pronto dejará de existir y que las ciudades no estaban preparadas para recibir tal cantidad de gente del medio rural. Los emigrantes campesinos al no poder enfrentar los grandes dilemas de las ciudades, como la mal higiene, una difícil obtención de alimentos y las malas viviendas entre otras.

El asentamiento y las malas situaciones sanitarias, llevan a una mala salud poblacional, con enfermedades de todo tipo. Estos problemas que afectan a la salud duran hasta mediados del siglo XX. El problema de la inflación a principios del siglo es un factor inquietante para las clases laborales, debido a que imposibilita el ahorro y anula las buenas condiciones de vida.

La miseria se hace cada vez más difícil de remontar y para poder subsistir, se entregan al crédito usurero de comerciantes y debido a esto surgió “el semanero”, “cuentas al fiado”, “agencias de empeño” y “la caja de crédito popular”. Durante este período no existía legislación laboral, el trabajador con sus ahorros debía pagar las contingencias e impedimentos físicos para poder subsistir. Solo los funcionarios del estado gozaban de un sistema de retiro. La desprotección legislativa llevó al trabajo infantil y al trabajo laboral femenino, la jornada de trabajo excedía las doce horas diarias y no tenía un límite máximo. Pero en 1907 se hace obligatorio el descanso dominical.

En estos años la seguridad industrial es un concepto desconocido en estos años, ocurría más de 1000 accidentes al año. La gente de la población ya cansada con sus problemas de alcoholismo, el juego, la prostitución la usura, la mala educación y las malas viviendas, hacen un llamado al estado para que busque una solución contra estos problemas, pero las clases dirigentes tienen una indiferencia tras la búsqueda de soluciones, ignorándolos, considerando sus quejas de literatos influidas por ideologías europeas, dejándolos que se solucionen solos.

Chile así como la gran mayoría de los países latinoamericanos baso su crecimiento en el “modelo de crecimiento hacia fuera”, con lo cual se fue generando un gran déficit económico industrial, entendiendo que los reportes inmediatos de la exportación no significaron un crecimiento competitivo para el país en lo posterior. El modelo de sustitución de importaciones no funciono y genero el arrastre de población rural hacia las ciudades incapaces de recibirles en buenas y dignas condiciones. Esto no era un tema del cual no estuvieran informados los gobernantes y los sectores elitistas del país, al contrario esto sucedían en sus propias narices. Sin duda el colapso del modelo capitalista empezaba a cobrar a sus primeros millones de víctimas, que traspasaban su pesar al tapete social en donde su dolor estaba a la vista de todos.
Al contraste con muchas visiones de diferentes autores me he podido centrar en dos importantes hipótesis del por qué fue tan duro y fuerte el tema de la cuestión social en Chile. . La primera está centrada en la incapacidad de los empresarios chilenos en modernizar la economía y darle las características competitivas a esta nación.

En segundo lugar y más grave a mi parecer es la insensibilidad presentada por los grupos dirigentes al ver las miserias de la masa laboral presente en los campos y faenas mineras. Lo peor de esto es que la clase política se encontraba en basta prosperidad económica, mientras que el grueso de la población se encontraba totalmente empobrecido, con salarios bajos y malas condiciones laborales. Todo esto entorno a un clima oscuro de angustias y miserias. Tal como lo describía Vicente Huidobro entorno a la celebración del centenario “apenas a cien años (Chile) está viejo y carcomido, lleno de tumores y supuraciones de cáncer como un pueblo que hubiera vivido dos mil años y se hubiera desangrado en heroísmo y conquistas, el país se muere de senectud. El sesenta por ciento de su raza es sifilítica y el noventa y cinco por ciento heredo alcohólicos; el resto insulsos y miserables a fuerza de vivir entre la estupidez y las miserias. Perdimos la fe y la esperanza somos un pobre país”. Recabaran de forma similar nos expresa “¿habré tenido patria y libertad, se preguntaba en dirigente obrero, en un país en que todos los beneficios han favorecido solo a la burguesía? Celebrar la emancipación política del pueblo, agregaba más adelante, es un sarcasmo, una burla irónica a la masa trabajadora, cuyo único logro en cien años de vida republicana ha sido aumentar su miseria”

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